Este domingo, el Evangelio nos invita a mirar hacia nuestra propia "orilla". Jesús no fue a buscar a sus apóstoles a los grandes palacios; fue al muelle, al lugar del trabajo, del cansancio y del olor a mar. Allí, en lo más sencillo de la vida, es donde sucede el milagro: Él pasa, te mira y te llama.
Un Llamado y una Respuesta
La vocación es un diálogo sagrado. Como María, la primera discípula, que supo dar su "Sí" en la sencillez de su hogar, nosotros estamos llamados a responder. Jesús te encuentra hoy tal y como estás. No te pide que seas perfecto, te pide que seas libre. A veces nos aferramos a nuestras redes (nuestros planes, miedos y seguridades), pero el proyecto que Dios tiene para ti te hará mucho más feliz que cualquier cosa que tú hayas soñado.
De Discípulos a Testigos
Ser cristiano es un proceso de "roce" constante con el Maestro. Al igual que nadie puede hablar un idioma que nunca ha escuchado, nosotros no podemos ser discipulos si no pasamos tiempo con Él. Los Evangelios son hermosos porque son el relato de testigos oculares: hombres que no hablaban de teorías, sino de lo que sus ojos habían visto y sus manos habían tocado.
En el griego original, testigo significa mártir. Y ser mártir es, sencillamente, dar testimonio con la vida. A fuerza de ese estar diario, el discípulo termina por imitar al Maestro. Al final, el destino de todo cristiano es ese: "hacerse un Cristo" para los demás, siendo un puente de ternura en un mundo que a veces parece frío.
Hashtags: #Evangelio #PescadorDeHombres #FrayElíasCabodevillaGarde #PadrePio #grupo de oración de Padre Pío #Vocación #TestigosOculares #Ternura #CuandoJesúsPasaPorTuOrilla

Impresionante el evangelio de hoy! Y tú ya te has dado cuenta que Jesús te llama? Dónde se hizo el encontradizo contigo? Os leeré con mucho interés.
ResponderEliminar