domingo, 14 de diciembre de 2014

¿POR QUÉ EL PADRE PÍO?


En Agosto del 2012, tuve la oportunidad de visitar Pamplona, estábamos hospedados en Olite, por lo que nos desplazamos para visitar la ciudad. Y como siempre voy un poco de la mano de Dios, allí mismo me dejó, en las mismas puertas de la Parroquia de San Antonio de Padua de Pamplona.

Como Franciscano de corazón, me sentí atraído y decidí visitar aquella Iglesia capuchina. Allí estaban los dos; a un lado la figura de mí querido Padre Pío de Pietrelcina y al otro, mi santo en la tierra; “Fray Elías Cabodevilla”.  No creo en las casualidades y por tanto esta no lo era.  Fray Elías estaba oficiando Misa cuando llegamos. Observamos la Iglesia detenidamente y nos topamos también con un Cristo maravilloso, situado en una pequeña y recogida capilla.

Fray Elías ya nos había visto y al terminar nos enseñó todo aquello, incluso una imagen de Padre Pío “secreta” que no me dejó fotografiar por los derechos de autor y cosas de  esas, de un artista al que le habían hecho un encargo.

Después en un despachito tuvimos la ocasión de hablar con él. Yo le plantee una pregunta, Padre, me preguntan en Valencia ¿Por qué tiene que ser el Padre Pio mi santo más querido y no otro? Unos me hablan de San Roque, de Santa Teresa, de San Vicente, de San Blas, y muchos más. Fray Elías, que ahora goza de la presencia de Dios en el Cielo; me dijo:  “Al igual que en una noche estrellada miramos al cielo y vemos millones y millones de diminutas estrellas brillar, si no nos fijamos en una sola no podremos gozar de su belleza, de sus destellos y de su pureza, pues del mismo modo pasa con los santos y santas, hay millones de ellos, pero aquellos que se fijan en uno sólo,  pueden verdaderamente conocer su vida,  sus carismas y sus obras.”

Padre Pío es esa estrella en la noche que ilumina mi sendero y me lleva a Jesús.

No pude conocer mejor a este Santo de Dios llamado Elías, pero me dejó esta reflexión que siempre comparto cuando alguien me pregunta, ¿Porque elegiste al Padre Pío?

Antonio Sierra 2014


lunes, 8 de diciembre de 2014

PADRE PÍO Y NUESTRA AMATXU DE BEGOÑA



Cierto día llegó a mis oídos que daban una conferencia en Bilbao sobre la figura del P. Pío. Confieso que no me prodigo mucho en estos eventos, pero el caso es que ese día me sentí atraído por alguna razón.
Acudí al acto, el conferenciante era el padre capuchino D. Elías Cabodevilla Garde. Me llamó la atención que permaneciera toda la conferencia con los ojos cerrados dando fechas, citas, etc., y todo ello sin papel alguno.
Del relato que hizo, resonó en mí y lo sigue haciendo hoy en día, el sufrimiento, toda una vida marcada por las llagas y el dolor, Cristo lo había asociado a su pasión. Y digo que me resonó porque un servidor, a pesar del dolor que hay hoy en día en el mundo, no sé por qué pienso que es época de resurrección, de vivir la alegría de Cristo resucitado que, por decirlo de algún modo, ha de ir adueñándose paulatinamente y por difícil que parezca de este nuestro querido mundo.
Terminada la conferencia marché sin hacer caso alguno a los diversos libros que se exponían sobre la vida del santo.
Pasados unos meses, sentí la necesidad de comprar el libro “Padre Pío”, de Jose María Zavala. Leí su vida junto a diversos testimonios sobre gracias recibidas por su intercesión.
También sucedió por aquel entonces, que el grupo de oración de los jesuitas al cual pertenecía se disolvió a la vez que se constituía el primer grupo de oración del P. Pío en Bilbao, concretamente en la iglesia del Carmen gracias al ímpetu de Amaya y bien secundada por Loli quien a la postre fue la organizadora de otro grupo en la iglesia de Sta. Teresa en Baracaldo.
Acepté gustoso la invitación participando de esta nueva andadura, hasta que pasado un tiempo sentí que había que formar un grupo en la Basílica de Nuestra Sra. de Begoña, bajo el amparo de la madre de este nuestro querido pueblo.
Allá, en la primavera, di el primer paso, solicitando al párroco poder reunirnos en los locales de la Basílica para poder orar. La negación fue la respuesta que obtuve.
Pasado el verano llegaron buenas noticias, habían cambiado al párroco. Presentando una nueva solicitud, ésta se resolvió con rapidez de forma satisfactoria, con lo cual ya sólo quedaba convocar a todo aquél que quisiera formar parte del grupo de oración.
Guiado por la providencia, y ayudado durante todo el proceso por las oraciones de los miembros de los otros grupos, se organizó el acto inaugural para el lunes 7 de octubre del 2013, día en que se celebra la Virgen del Sto. Rosario y a cuatro días del día de la festividad de la Amatxu. Presidió el acto el padre Elías, el cual en un principio hizo una exposición a los asistentes de la figura del P. Pío.
Curiosamente otro santo Padre con el mismo nombre que nuestro santo, el Papa San Pío X, fue quien declaró canónicamente patrona de Bilbao y Vizcaya en 1903, a Ntra. Sra, de Begoña.
Retomando el tema, durante la conferencia inicial previa al encuentro de oración, hubo varias de las personas asistentes que vieron al P. Pío presente en la sala. Una de ellas en concreto me dijo al salir: “¡Qué imágenes más bonitas del P. Pío habéis proyectado en la pantalla!” (este acto se realizó en un salón de actos). Le contesté: “Amiga mía, no hemos proyectado nada”.
Antes de concluir este apartado y para hacer honor a la verdad, quiero manifestar que todos estos pasos fueron bien vistos y respaldados por el Sr. Obispo y su secretario, a los que quiero dar las gracias en nombre de todo el grupo.
Sirva este testimonio para dar gracias a Dios por llevarnos de la mano tanto de la Madre María como del santo P. Pío que su vida le entregó.

Miguel Angel Cuesta Cerrato

sábado, 29 de noviembre de 2014

EL NIÑO JESÚS Y EL PADRE PÍO


Mi experiencia con el Padre Pío se remonta a unos 30 años atrás, aunque pienso que  siempre estuvo en mi vida, o más bien; yo en la suya. Me llamaba la atención la devoción y amor del Padre Pío al Niño Jesús. Siempre lo veía con el Niño Jesús en sus brazos. Eso me atraída mucho,  pues yo tengo costumbre de vestir a los Niños Jesús como un bebé para ir a bautizar. En el 2010 le prometí al Padre Pío: “He de ir a tu casa y regalarte un Niño Jesús vestido por mí. Ayúdame tú con lo del viaje y concédeme poder besar el mitón que cubría tus benditas llagas”.
Rondaba ya el 2013 y una amiga que sabía de mi promesa, (ella vive en Cartagena) me dijo: “¿Pero cuándo vamos a ir a ver al Padre Pio? Desde que me hablaste de él estoy deseando de ir a verle”. Ese mismo día me dirigí a la agencia de un amigo en Jaén y le expliqué mi intención de viajar a San Giovanni Rotondo en grupo.
La primera sorpresa no se hizo esperar: el precio resultó la mitad de lo normal. El Padre Fray Elías Cabodevilla Garde,  que Dios tenga en su gloria, me ayudó en la organización del mismo y le comenté que no tenía ni idea por dónde comenzar la visita de los lugares más importantes. Era la primera vez que visitábamos  San Giovanni Rotondo.
La segunda sorpresa o mejor; el regalo del Padre Pio: la respuesta del padre Elías: “Deme no hay problema alguno tengo allí a una persona muy querida que va a ser vuestro guía en el convento..."Un Obispo"”.  ¡Mi sorpresa fue tremenda! ¿Un Obispo? “Sí, mi gran amigo Monseñor Rodolfo Laise”, -así me dijo. Le escribió una carta y el 29 de septiembre del 2013 viajamos emocionados y contentos a San Giovanni Rotondo.
Si la organización del viaje fue un regalo del Señor; el estar allí, en San Giovanni Rotondo, ante el cuerpo incorrupto del Padre Pio, fue un sueño cumplido. Estaba en casa. Allí, el amor de Dios y la ternura del Padre Pio caló hasta lo más profundo de mi alma y sólo sabia dar las gracias. No creía merecer tantos regalos del Cielo. Verme delante de él, con mi Niño Jesús entregándoselo.
Cumplí mi promesa.  Y Padre Pío no faltó a su cita. Monseñor me dijo: “¿Imagino que querréis besar el mitón que cubría sus estigmas?”. Yo llorando sin poder contener la emoción y  allá que fuimos. Tener entre mis manos esa prenda preciosa, que guardaba celosa de miradas esas
heridas de amor, fue hermosísimo.

No voy a entrar en detalles por delicadeza y prudencia, pero las llaves del convento estaban abriendo puertas que jamás imaginé, ni en mis mejores sueños. Así responde el Cielo cuando no hay límites en la confianza.

Un apunte muy tierno, una pareja de novios que viajaba con  nosotros, el muchacho; Alfonso,  hijo de mi amiga;  tenía un propósito: pedir en matrimonio a su novia ante del Padre Pio. Poco después, nos encontramos ante el cuerpo incorrupto del Padre Pio.  Alfonso cogió la mano de Estefanía (su novia) y le dijo delante de todos: “Estefanía, ¿quieres casarte conmigo? El resto os lo podéis imaginar: abrazos, lágrimas, Estefanía emocionadísima lloraba de alegría. Recibieron la bendición de Monseñor Rodolfo Laise y estoy segura, la sonrisa pícara del Padre PÍo y su bondadosa palmadita como señal de aprobación.  Todo fue muy hermoso.

Un regalazo: visitando la capilla donde el Padre Pío oficiaba Misa a solas con el Señor, situada frente a su celda, nos envolvió el dulce perfume de su presencia celestial. Así nos despidió, como solo los santos responden; con la suave caricia en el alma del abrazo amoroso de un padre capuchino, que sonriente nos espera, mostrándonos el camino del paraíso.
El Grupo de Oración: peregriné a Lourdes, y le pedí a la Virgen un Grupo de Oración del Padre Pío. Cuando volví a casa, me llamó una amiga para que fuera a repartir estampas a la Catedral. Al finalizar la Misa, nos dieron un tocho de estampas y ¡eran del Padre Pio! Las hizo el párroco de Santa Isabel y decía; que se había formado un Grupo de Oración en Jaén en honor del Padre Pío y yo me uní a él.
A día de hoy, he iniciado un nuevo Grupo de Oración del Padre Pío en las Bernardas de Jaén y anímo a la creación de nuevos Grupos de Oración del Padre Pío en todo el mundo; como en Malawi (Sureste de África) con el Padre Rubén. Gracias a Dios, a  la intercesión de la Virgen Inmaculada de Lourdes y mi amado Padre Pío,

Deme Martinez Alcaina. (Jaén)


martes, 18 de noviembre de 2014

UN DÍA, UN CONSEJO.

Hay gozos tan sublimes y dolores tan profundos, que es imposible expresarlos con palabras. El silencio es el último recurso del alma, tanto cuando la felicidad es indecible como cuando los apuros son extremos.  (Padre Pío)

BENDICIÓN DE LA MESA

BENDICIÓN DE LA MESA

Declaración de Giovanna Rizzani,
en el proceso de Canonización del Padre Pío

Un día le pedí una oracioncilla para rezarla antes de la comida y de la cena. El Padre Pío me aconsejó el “Padrenuestro”, y después me dictó esta oración:

“Señor, tú que cuidas y alimentas a las aves del cielo,
cuídanos y aliméntanos también a nosotros,
que no sabemos ni sembrar ni segar ni almacenar en graneros.
Ven, bendice nuestros alimentos
y concédelos también a quien no los tiene”.


UN DÍA UN CONSEJO

¡La bendición de Dios os sirva de ayuda, apoyo y guía! Formad una familia cristiana, si queréis un poco de tranquilidad en esta vida. El Señor os dé hijos y después la gracia de orientarlos por el camino del cielo.  (Padre Pío)

QUÉDATE, SEÑOR, CONMIGO

QUÉDATE, SEÑOR, CONMIGO
(Plegaria del Padre Pío para después de la comunión)

Has venido a visitarme,
como Padre y como Amigo.
Jesús, no me dejes solo.
¡Quédate, Señor, conmigo!

Por el mundo envuelto en sombras
voy errante peregrino.
Dame tu luz y tu gracia.
¡Quédate, Señor, conmigo!

En este precioso instante
abrazado estoy contigo.
Que esta unión nunca me falte.
¡Quédate, Señor, conmigo!

Acompáñame en la vida.
Tu presencia necesito.
Sin Ti desfallezco y caigo.
¡Quédate, Señor, conmigo!

Declinando está la tarde.
Voy corriendo como un río
al hondo mar de la muerte.
¡Quédate, Señor, conmigo!

En la pena y en el gozo
sé mi aliento mientras vivo,
hasta que muera en tus brazos.
¡Quédate, Señor, conmigo!


viernes, 14 de noviembre de 2014

UN DÍA UN CONSEJO

No inquietéis vuestro corazón con vanas promesas de sosiego, de agrado y de méritos, sino presentad a vuestro divino Esposo vuestros corazones totalmente vacíos de todo otro afecto que no sea su casto amor. (Padre Pío)

NOVENA AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

NOVENA AL SAGRADO CORAZÓN
.
(La presente “Novena” la recitaba diariamente el Padre Pío
por todos aquellos que solicitaban sus oraciones.
Se invita, pues, a los fieles, a recitarla también diariamente,
confiando en la intercesión de san Pío de Pietrelcina)

1- Oh Jesús mío, que dijiste: "En verdad os digo: pedid y recibiréis, buscad y hallaréis, llamad y se os abrirá". He aquí que, confiado en tu Palabra divina, llamo, busco y te pido la gracia...
Padre Nuestro, Ave María y Gloria.
Sagrado Corazón de Jesús, en ti confío.

2- Oh Jesús mío, que dijiste: "En verdad os digo: todo lo que pidiereis a mi Padre en mi Nombre, él os lo concederá". He aquí que, confiado en tu Palabra divina, pido al eterno Padre en tu Nombre la gracia..
Padre Nuestro, Ave María y Gloria.
Sagrado Corazón de Jesús, en ti confío.

3- Oh Jesús mío, que dijiste: "En verdad os digo: los cielos y la tierra pasarán, mas mis palabras no pasarán". He aquí que, confiado en la infalibilidad de tu Palabra divina, te pido la gracia...
Padre Nuestro, Ave María y Gloria.
Sagrado Corazón de Jesús en ti confío.

Oh Sagrado Corazón de Jesús, infinitamente compasivo con los desgraciados, ten piedad de nosotros, pobres pecadores, y concédenos las gracias que te pedimos por medio del Inmaculado Corazón de María, nuestra tierna Madre.

San José, padre adoptivo del Sagrado Corazón, ruega por nosotros.


lunes, 10 de noviembre de 2014

UN DÍA, UN CONSEJO

En el cielo todo será primavera en cuanto a la belleza, todo será otoño en el gozo, todo será verano en el amor. No habrá ningún invierno; pero aquí el invierno es necesario para ejercitarse en la abnegación y en las mil virtudes, pequeñas pero bellas, que se practican en tiempo de esterilidad.  (Padre Pío)

ORACIÓN AL SEÑOR POR INTERCESIÓN DE PADRE PÍO

ORACIÓN AL SEÑOR POR INTERCESIÓN DE SAN PÍO DE PIETRELCINA
(Aprobada por Vicenzo D’Addario, Obispo de Manfredonia-Vieste)

Oh Dios, que a san Pío de Pietrelcina, sacerdote capuchino, le has concedido el insigne privilegio de participar, de modo admirable, de la pasión de tu Hijo: concédeme, por su intercesión, la gracia de… (indicar la gracia que se desea), que ardientemente deseo; y otórgame, sobre todo, que yo me conforme a la muerte de Jesús para alcanzar después la gloria de la resurrección.

Gloria al Padre… (tres veces).

miércoles, 5 de noviembre de 2014

ORACIÓN EN LA MEMORIA LITÚRGICA DE PADRE PÍO

ORACIÓN EN LA MEMORIA LITÚRGICA DE SAN PÍO
(En la Misa y en Laudes y Vísperas)


Dios de salvación que, con gracia singular, concediste a san Pío de Pietrelcina participar en la cruz de tu Hijo, y por medio de su ministerio has renovado las maravillas de tu misericordia, concédenos, por su intercesión, que unidos constantemente a la pasión de Cristo, podamos llegar felizmente a la gloria de la resurrección. Por nuestro Señor Jesucristo...

UN DÍA UN CONSEJO


"En todas las cosas y siempre, más rectitud de intención, más exactitud, más puntualidad, más generosidad en el servicio del Señor, y entonces serás como el Señor quiere que seas." (Padre Pío)

domingo, 2 de noviembre de 2014

PADRE PÍO DE MI CORAZÓN



Padre Pío de mi corazón

Me llamo Ricardo Conforto, tengo 78 años, estoy casado con Marita Sesto, que es mi amor y mi apoyo. Tengo siete hijos de los que viven cinco, y 12 nietos.
En el 2004, hace ya 10 años, me detectaron unas deficiencias coronarias, que hacían peligrar mi vida. La explicación del cardiólogo fue la siguiente: “¿Sabes esas cosas que ocurren, y que dicen: “sabes quién se ha muerto? Fulano.” “¡No puede ser, he estado con él esta mañana tomando un café!” “Pues le ha dado un infarto fulminante y está muerto.”  “Este es tu caso; me dijo”. Esto acaeció tras un cateterismo y como colofón de un año angustioso e interminable de pruebas.
Yo llegué conduciendo mi coche, pero ya no me dejaron salir del Hospital de Valme de Sevilla. Mi esposa volvió a buscar las cosas necesarias a casa, y llevarse el coche. Esto acaecía a finales de septiembre.

Las monjas capuchinas del convento de San Fernando de Cádiz, cuando se enteraron que estaba hospitalizado, me mandaron una cariñosísima carta, por medio de mi hermano, y con ella una estampa reliquia de San Pio de Pietrelcina, para que la tuviera junto al corazón.
No obedecí, y se quedó en la mesa de noche. Una de las noches, sentí una necesidad apremiante de ponerla muy cerca del corazón y le pedí con todo mi ser que me ayudara.
Nunca he sido un fanático capillista, que casi entra en fetichismo de estampas e imagen de "Cristos y Vírgenes”, por lo que me sorprendí tomando esa decisión.
Al día siguiente; me despertó una enfermera para comprobar el nivel de azúcar en sangre y me indicó que ya tenía fecha de operación el 15 de octubre.

Tras una operación como la mía, lo normal es pasar dos o tres días en la UCI, y a planta, pero mi caso fue distinto. Tras la operación detectaron neumotórax, pues la máquina así lo decía y pasé 11 días de UCI, consciente entre otras diez o doce personas (la UCI era comunitaria). Esto se convirtió en un compartir sufrimientos y alegrías con los hermanos. Allí viví la pobreza, allí oré e hice apostolado. Fue una experiencia increíble. Un día, se dieron cuenta que era la máquina la que no funcionaba. Yo no padecía de neumotorax, pero fue la mano de Dios por medio del Padre Pío quien hizo posible aquella vivencia.

Terminada la estancia en el hospital y la rehabilitación cardíaca, regresé a San Fernando. La idea de hacer algo en honor del Padre Pio, no dejaba de darme vueltas en la cabeza. Quería darle las gracias por mi salud y mi vivencia de fe.
Comencé a saber más sobre él y me puse en contacto con Fray Elías Cabodevilla Garde, que me ayudó en todo momento. Y así; y con mucha ilusión, llevé a término la creación de un Grupo de Oración del Padre Pío y los domingos del Padre Pío.

Me rondaba también la idea de poder viajar a San Giovanni Rotondo con mi esposa, para orar junto al cuerpo del Padre Pío y visitar los lugares por donde durante 52 años él había vivido. El 4 de octubre del 2012 nuestro sueño se hizo realidad. Viajamos a San Giovanni Rotondo y en todo momento sentimos la mano del Padre Pío acompañándonos a cada paso. Fueron tres días intensísimos y maravillosos.
Doy Gracias al Señor, a la Virgen Santísima y al Padre Pío por todo.

Ricardo Conforto (San Fernando – Cádiz)


lunes, 20 de octubre de 2014

EL PADRE PÍO SIGUE CUMPLIENDO SU "MISIÓN GRANDÍSIMA"


¡Gracias!

El presente escrito está dedicado a dar las gracias a Dios y al Padre Pío por el inmenso don que hemos recibido.

En febrero del 2009; mi hijo Antonio sufrió fuertes dolores de cabeza. Los doctores diagnosticaron una sinusitis, pero el tratamiento no resultó. Una segunda opinión tampoco resolvió el problema y los dolores eran cada vez más agudos.
Angustiados buscamos la ayuda de un especialista, un otorrinolaringólogo.
El resultado fue idéntico, aunque; surgió algo inesperado…: un pólipo en el conducto nasal. La angustia y la desesperación hizo mella en toda la familia, al ver como mi hijo Antonio no podía resistir el dolor y su ojo derecho estaba prácticamente cerrado.

Tras un TAC y siete largos días de espera, Antonio ingresó de urgencias en el Hospital el miércoles 18 de febrero para tratamiento quirúrgico.

El viernes día 20 se personaron los doctores antes de la operación y nos rompieron el alma, mi hijo Antonio necesitaba quimioterapia, pues que tenía un tumor en la zona del pómulo izquierdo, el cual había fracturado el hueso de la órbita del ojo y le afectaba al mismo ojo. La angustia y el miedo se apoderaron de nosotros.

Nuestro hijo Antonio bajó a quirófano a las 19’45 horas de aquel fatídico día.
Mi esposa Amparo y yo nos dirigimos a la capilla del hospital con lágrimas en los ojos y el corazón deshecho. Allí rogamos a nuestra Mamá del Cielo y al Padre Pío que curase a nuestro hijo. Los dos, nos queríamos cambiar por él.
Tras dos interminables horas, Antonio entraba en la habitación aún aturdido por la anestesia; seguidamente llegaron los doctores para hablar con nosotros, pero… ¡algo había cambiado! Sus expresiones no eran las mismas. ¿Acaso el padre Pío escuchó nuestros ruegos?

El tumor había sido extirpado por laparoscopia, y era benigno. Se trataba de un Papiloma Invertido. Besé a la doctora y mi esposa y yo nos abrazamos dando gracias a Dios,  a la Virgen María y al Padre Pío porque nos habían escuchado.
Mi hijo Antonio está bien, su ojo se ha recuperado, no tiene dolores y la fractura producida por el tumor se está curando.

Damos gracias al Cielo y al Padre Pío. No tenemos ninguna duda del milagro que se obró en nuestro hijo por su intercesión.

Gracias también a la gran cadena de oraciones que como una sola voz rogaban por la curación de Antonio: las Clarisas de Valencia, al párroco de San Antonio de Padua, a  toda la familia, el Grupo de Oración del Padre Pio de Valencia, y los compañeros y compañeras de trabajo. ¡Gracias!.


† A. S.  28 de febrero de 2009   


lunes, 13 de octubre de 2014

NUEVO MISTERIO RODEA LA FIGURA DEL PADRE


En 1967, Francesco Cavicchi, comendador de Treviso, fue con su mujer a San Giovanni Rotondo, donde se encontraron con el padre Pío. Durante su entrevista, al comendador se le cayó el pañuelo, y el santo lo recogió del suelo y se lo devolvió.

Al año siguiente al fraile murió, y en 1969 los Cavicchi volvieron al lugar, y fue entonces cuando descubrieron que el pañuelo tenía una doble impresión, el rostro de Cristo por un lado, y el del padre Pío por otro.

El matrimonio conservó la prenda hasta su fallecimiento, en 2005 él y en 2009 ella, sin darla a conocer, y a la muerte de ambos pasó a ser custodiado por un convento.

Los religiosos no quisieron informar del asunto hasta haber sometido el pañuelo a una prueba científica, y ésta ha llegado ahora. 

El profesor Giulio Fanti, catedrático de Mecánica y Termología en la Universidad de Padua y experto en la Sábana Santa de Turín, ha aplicado a la tela de algodón de Cavicchi métodos parecidos a los utilizados para examinar la Sindone, y ha encontrado los mismos resultados: «He examinado si en el pañuelo había alguna huella de color artificial, pero no he encontrado ningún pigmento. Ambos rostros, de tonalidad gris oscuro, están hechos de un "no-color"».

Es más, Fanti afirma que el ojo derecho de Jesús, distinto del correspondiente ojo del padre Pío por el otro lado de la tela, tiene un párpado cortado, una señal similar a la que se aprecia en la Sábana Santa de Turín.

El pañuelo descubierto en Conegliano comienza ahora un recorrido de investigaciones hasta que pueda determinarse con certeza si hay una explicación científica para estos hechos, o es uno más de los hechos extraordinarios vinculados al padre Pío (1887-1968), beatificado el 2 de mayo de 1999 y canonizado el 16 de junio de 2002, y quien llevó sobre sí los estigmas visibles de la Pasión durante 50 años.

Este hecho es un guiño del Padre Pío para esta sociedad tan descreída . "El que tenga oídos que oiga".

domingo, 5 de octubre de 2014

5 DE OCTUBRE CUMPLEAÑOS DE NUESTRO PADRE FRAY ELÍAS CABODEVILLA GARDE



Feliz cumpleaños padre Elías!! El primero sin tu presencia terrena. Te añoramos mucho padre. 

Pero tornemos la tristeza en alegría; pues tenemos otra fecha: el 5 de marzo, para gloria de Dios y día de tu nacimiento en el cielo. 

Has sido y eres un gran maestro y padre, fiel seguidor de Cristo y entusiasta propagador de la vida y espiritualidad de tu amado Padre Pío. Ruega al Señor por todos los Grupos de Oración junto al Padre Pío. Protégenos y dirígenos como lo hacías siempre. 

Un gran abrazo fraterno. ¡ Hay fiesta en el cielo! 

Elias Cabodevilla Garde; Sacerdote Franciscano Capuchino, que vivió fielmente la Regla y la vida de San Francisco de Asís, en obediencia, pobreza y castidad, a ejemplo de Jesucristo nuestro Señor y de su Santo Evangelio. Humilde y amado padre Elías ruega por nosotros. Amén.




viernes, 3 de octubre de 2014

SAN FRANCISCO DE ASÍS




Cántico de las criaturas (San Francisco de Asís)


Altísimo y omnipotente buen Señor,
tuyas son las alabanzas,

la gloria y el honor y toda bendición.
A ti solo, Altísimo, te corresponden

y ningún hombre es digno de nombrarte.
Loado seas, mi Señor,

con todas tus criaturas,
especialmente el Señor hermano sol,
Él es el día y por el nos alumbras.
Y es bello y radiante con gran esplendor,
de ti, Altísimo, lleva significación.
Loado seas, mi Señor,
por la hermana luna y las estrellas,
en el cielo las has formado claras, preciosas y bellas.



Loado seas, mi Señor, por el hermano viento
y por el aire y por el nublado y el sereno y todo tiempo,
por el cual a tus criaturas das sustento.
Loado seas mi Señor por la hermana agua,
que es muy útil y humilde, y preciosa y casta.



Loado seas, mi Señor, por el hermano fuego,
por el cual iAlumbras la noche,
y es bello y alegre y Robusto y fuerte.
Loado seas, mi Señor,
por nuestra hermana la madre tierra,
Que nos sustenta y gobierna
y produce distintos frutos con flores de colores y hierbas.
Loado seas, mi Señor,
por los que perdonan por tu amor,
y sufren enfermedad y tribulación;
bienaventurados que las sufren en paz,
Pues por ti, Altísimo, coronados serán.
Loado seas, mi Señor,
por nuestra hermana la muerte corporal,
de la cual ningún hombre vivo puede escapar.
Ay de aquellos que morirán
en pecado mortal.
Bienaventurados los que encontrará
en tu santísima voluntad
pues la muerte segunda no les hará mal.
Load y bendecid a mi Señor
y dadle gracias y servidle con gran humildad.


miércoles, 24 de septiembre de 2014

FESTIVIDAD DE SAN PÍO DE PIETRELCINA 2014



Hoy 23 de septiembre del 2014; en la Basílica Nª Sª de Begoña en Bilbao Bizkaia, se ha celebrado una Eucaristía en la festividad de nuestro amado Padre Pío. Reuniéndonos cuatro grupos de oración de Padre Pío del entorno: Barakaldo, Begoña, Indautxu y Bermeo.

La afluencia de personas a la Eucaristía ha sido más que notoria. 
Y como él dijo: "Daré más guerra de muerto que de vivo". 

Finalizada la Eucaristía y en un ambiente de grata hermandad, departimos y compartido junto a una taza de café y muy buena compañía. Donde la alegría, la hermandad y la presencia paterna del Padre Pío era evidente .

Doy gracias a Dios por este precioso día, al Padre Pío y al padre Elías Cabodevilla, director y coordinador de los grupos de oración del Padre Pío, al que se hizo mención en la Eucaristía, ya que falleció el pasado 5 de marzo y al que nos une un vinculo afectivo muy grande. Siempre estarás con nosotros padre Elías.

Gracias también a esas personas que han hecho posible este encuentro y que siempre tienen una mano hermana para ayudar. 

Una mención especial a esas personas que por diferentes causas y no por falta de ganas, no pudieron asistir a la celebración.







jueves, 1 de mayo de 2014

EL PADRE PÍO Y "EL MES DE LA HERMOSA MAMITA"


El Padre Pío tuvo, desde la infancia, una particular devoción a la santísima Virgen, venerada en Pietrelcina bajo el título de «Madonna della Libera».
Recurría a ella para obtener favores espirituales y materiales y para rechazar las insidias del demonio.
Y aunque no consta que el Padre Pío hubiese predicado, se han encontrado, entre sus escritos autógrafos, dos breves discursos preparados por él. Uno de ellos está dedicado a la Asunción de María Santísima, acontecimiento grandioso que nos evoca «el día de mayor triunfo y de gloria» de la Virgen.
En él, entre otras cosas, leemos:
«Después de la ascensión de Jesucristo al cielo, María ardía continuamente en el más vivo deseo de reunirse con él. Y ¡oh! los encendidos suspiros, los piadosos gemidos que le dirigía de continuo para que la atrajera hacia él. En ausencia de su divino Hijo, le parecía encontrarse en el más duro destierro. Aquellos años en los que tuvo que estar separada de él, fueron para ella el más lento y doloroso martirio, martirio de amor que la consumía lentamente.
Y he aquí, al fin, que llega el momento suspirado, y María escucha la voz de su querido que la llama a allá arriba: “Ven, querida de mi corazón, ha terminado el tiempo de gemir en la tierra; ven, esposa, a recibir del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo la corona que te está preparada en el cielo”» (Ep IV, 1087).
Después, el Padre Pío, con acentos que revelan su ferviente devoción mariana, describe el momento en el que «el alma bienaventurada de María, como paloma a la que se corta los lazos, se separó de su cuerpo y voló al seno de su querido. Pero Jesús, que reinaba en el cielo con la humanidad santísima que había tomado de las entrañas de la Virgen, quiso que también su madre, no sólo con el alma sino también con el cuerpo, se reuniese con él y compartiese plenamente su gloria. Aquel cuerpo que, ni por un solo instante, había sido esclavo del demonio y del pecado, no debía serlo tampoco de la corrupción» (Ep IV, 1089).
En relación al venerado Padre, María tenía atenciones maternales que rayaban en la delicadeza suma. Cada día le acompañaba al altar en el que debía celebrar los divinos misterios.
El Padre Pío se sentía «unido al Hijo por medio de la Madre». Habría querido tener una voz tan fuerte como para invitar a los pecadores de todo el mundo a amar a la Virgen.
En presencia de la Virgen María, sentía un fuego misterioso en un lado del corazón, tal que necesitaba aplicar encima un trozo de hielo.
La tierna, intensa y filial piedad mariana del Padre Pío no era fruto de un pasajero sentimentalismo; tenía su origen en el culto que la Iglesia reserva a la Madre de Dios. Veía en la Virgen el camino más seguro para llegar a Cristo, y por este camino guiaba las almas de sus penitentes.
Cuando hablaba de ella, no conseguía contener la emoción. Recitaba de continuo, día y noche, el santo rosario y quería que todos expresasen su devoción mariana con este plegaria evangélica.
Había recalcado, entre otros elementos esenciales del rosario, la contemplación. Decía: «La atención debe ponerse en el Ave, el saludo que se dirige a la Virgen en el misterio que se contempla. Ella estaba presente en todos los misterios; en todos tomó parte con amor y con dolor».
A sus hijos espirituales que le preguntaban qué es lo que tendrían que recibir de él como herencia, les dijo: «Os dejo el rosario. Amad a la Virgen y hacedla amar, rezad siempre su rosario y rezadlo bien. Satanás quiere destruir esta oración pero ¡no lo conseguirá jamás!».