Dentro de la Iglesia, escuchamos a menudo a ciertos grupos con ideologías opuestas —desde el racionalismo más frío hasta el preconciliarismo más rígido— presumir de que ellos poseen una "FE ADULTA". Se presentan como personas formadas, maduras y por encima de lo "común".
Sin embargo, cuando llega el momento de la verdad, sus actitudes revelan una FE ADOLESCENTE marcada por la rabieta y la soberbia.
Las señales de la "Fe Adolescente" que disfrazan de adulta:
La Rabieta contra la Autoridad: Se llenan la boca con la palabra "madurez", pero en cuanto la Iglesia les pide unidad u obediencia, reaccionan con el pataleo de un adolescente rebelde. Si no se hace lo que ellos dicen, se oponen por sistema.
El Orgullo de saberlo todo: El adolescente cree que nadie tiene nada que enseñarle. Así actúan estos grupos: desprecian la sencillez, creyendo que su ideología es la única medida de la verdad.
Oposición por Rebeldía: Confunden ser "adultos" con estar en contra de todo por el simple placer de la contra.
Como bien nos enseñó Fray Elías Cabodevilla Garde, los santos son puentes, no destinos. El Padre Pío, un hombre de una ternura inmensa, nos demostró que la verdadera madurez consiste en ser como niños ante Dios: dóciles y humildes.
Si tu fe te lleva a la rabieta y al desprecio, no la llames "adulta". Es simplemente una rabieta de adolescente espiritual que aún no ha descubierto el amor del Evangelio.
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"A veces, el rigorismo de las posturas preconciliares o la frialdad del racionalismo nos hacen sentir que no hay sitio para nosotros en la Iglesia. ¿Alguna vez te has sentido excluida o juzgada por estas ideologías? ¿Has sentido que no encontrabas tu lugar por culpa de esas barreras?
ResponderEliminarCuéntanos aquí tu experiencia. Este es un espacio de acogida, un puente de luz inspirado en la ternura de Padre Pío, donde todas las vivencias son respetadas."
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