martes, 12 de abril de 2011

SALMO 136



Nostalgia de Jerusalén

Junto a los ríos de Babilonia,
nos sentábamos a llorar,
acordándonos de Sión.

En los sauces de las orillas
teníamos colgadas nuestras cítaras.
Allí nuestros carceleros
nos pedían cantos,
y nuestros opresores, alegría:

"¡Canten para nosotros un canto de Sión!"
¿Cómo podíamos cantar un canto del Señor
en tierra extranjera?

 Si me olvidara de ti, Jerusalén,
que se paralice mi mano derecha;

que la lengua se me pegue al paladar
si no me acordara de ti,
si no pusiera a Jerusalén
por encima de todas mis alegrías.


domingo, 3 de abril de 2011

UN DÍA UN CONSEJO

"Vivamos con el corazón siempre orientado hacia Dios,
  que nos ha creado y nos ha puesto en este mundo para
  conocerle, amarle y servirle en esta vida y después
  gozar de él eternamente en la otra".  (Padre Pío)
  

EL CIEGO DE NACIMIENTO

Evangelio IV domingo de Cuaresma

sábado, 2 de abril de 2011

UN DÍA UN CONSEJO

"Hay que ser fuertes para ser grandes:
  éste es nuestro deber".  (Padre Pío)

GUÍAME, SEÑOR


Guíame, Señor.
Guíame, Señor, mi luz,
en las tinieblas que me rodean,
¡guíame hacia delante!

La noche es oscura
y estoy lejos de casa:
¡Guíame tú!
¡Dirige Tú mis pasos!
No te pido ver claramente
el horizonte lejano:
me basta con avanzar un poco...

No siempre he sido así,
no siempre te pedí que me guiases Tú.
Me gustaba elegir yo mismo
y organizar mi vida...
pero ahora, ¡guíame Tú!

Me gustaban las luces deslumbrantes
y, despreciando todo temor,
el orgullo guiaba mi voluntad:
Señor, no recuerdes los años pasados...

Durante mucho tiempo
tu paciencia me ha esperado:
sin duda,
Tú me guiarás por desiertos y pantanos,
por montes y torrentes
hasta que la noche dé paso al amanecer
y me sonría al alba el rostro de Dios:

¡tu Rostro, Señor!



viernes, 1 de abril de 2011

UN DÍA UN CONSEJO

"Ten por seguro que cuanto más grata es un alma a Dios
   más tiene que ser probada. Por eso, ¡valor! y ¡adelante!"
   (Padre Pío)

SÓLO TÚ


Solo Tú.
Porque nuestros proyectos
se desmoronan y fracasan,
y el éxito no nos llena como ansiamos.

Porque el amor más grande
deja huecos de soledad,
porque nuestras miradas
no rompen barreras,
porque queriendo amar
nos herimos,
porque chocamos continuamente
con nuestra fragilidad,
porque nuestras utopías son de cartón
y nuestros sueños
se evaporan al despertar.

Porque nuestra salud descubre
mentiras de omnipotencia
y la muerte es una pregunta que
 no sabemos responder.
Porque el dolor
es un amargo compañero
y la tristeza
una sombra en la oscuridad.
Porque esta sed no encuentra fuente
y nos engañamos con tragos de sal.

Al fin, en la raíz, en lo hondo,
sólo quedas Tú.

Sólo tu Sueño me dejas abrir los ojos,
sólo tu Mirada acaricia mi ser,
sólo tu Amor me deja sereno,
sólo en Ti mi debilidad descansa
y sólo ante Ti la muerte se rinde.

Sólo Tú, mi roca y mi descanso.